Bullying, un mal premio al alcance de todos - Diario Andaluz

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jueves, 13 de enero de 2022

Bullying, un mal premio al alcance de todos

» El acoso escolar es el responsable de 200 muertes cada año


» El modelo KiVa es el programa contra el acoso escolar con los mejores resultados actualmente


Joven siendo acosado en el instituto | Fuente: Shaw Air Force Base



El bullying o acoso escolar es una práctica que cada vez se puede ver con más frecuencia en los colegios de hoy en día. Según los datosaportados por Bullying Sin Fronteras, este problema ha aumentado en la mayoría de los centros escolares españoles de primaria y secundaria. El mismo estudio aporta que a nivel mundial, la cifra llega hasta 24 millones de niños y niñas y jóvenes que sufren acoso y maltrato por bullying. Entre los principales países afectados por estas cifras se encuentra España, Irlanda, Italia y Rusia, siendo Reino Unido el que encabeza esta lista.


Centrando la mirada en España, las estadísticas nacionales de bullying o acoso escolar aportan que de marzo de 2020 a marzo de 2021, se han registrado un total de 6.229 casos. Estos datos dejan ver que se ha producido un aumento de víctimas en torno al 22 por ciento si lo comparamos con los datos obtenidos en el estudio de 2019/2020.


Por provincias, Andalucía y Murcia son las dos comunidades autónomas con un mayor porcentaje de casos (ambas con un once por ciento). Seguida muy de cerca por Cataluña con un diez por ciento y Madrid con un punto por debajo. Por otro lado, también se registra que las comunidades de Andalucía, Baleares y la Comunidad Valenciana son donde las víctimas presentan una mayor edad en comparación con las demás comunidades de España.




Grupo de edad con más casos de acoso | Fuente: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte



Para luchar contra estas cifras, desde 2013 se ha fechado el día 2 de mayo como el Día Mundial de Lucha contra el Bullying o acoso escolar por iniciativa de la ONG Bullying sin Fronteras. De esta manera se intenta concienciar a la ciudadanía para poder poner fin a un problema que es el causante de la muerte de 200 víctimas de forma directa cada año.


Aquellas personas percibidas como diferentes, suelen ser los grupos más propensos a convertirse en víctimas de acoso escolar. Sin embargo, Covadonga Díaz – Caneja, investigadora del Instituto de Psiquiatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón, afirma que “la mayor parte de las personas tenemos riesgo de estar expuestas a este problema a lo largo de la vida”.


Secuelas de sufrir bullying | Fuente: Noelia Martín


Según sigue informando la investigadora, una característica que suele ser común en estos casos es la falta de empatía por parte de los acosadores o acosadoras impidiendo de esta forma la posibilidad de “ponerse en el lugar del otro” y percibir ese sufrimiento. Para ello, lo más importante es actuar con rapidez y emplear como herramienta principal el diálogo.


Cada vez es más frecuente encontrarnos con distintos tipos de acoso escolar. No hace muchos años esta palabra se limitaba al daño físico, dejando los insultos, motes, amenazas o hacer el vacío como una “cosa de niños”. Según las pautas para Padres y Madres ante el acoso escolar de Save deChildren, encontramos: acoso físico, acoso verbal, acoso social, acoso sexual y acoso por internet o ciberacoso.


Este último ha aumentado notablemente en los últimos años con el incremento del uso de los móviles en edades cada vez más tempranas. La principal diferencia de este tipo de acoso es que ya no se limita a las horas de colegio o instituto, sino que ocurre las 24 horas del día y los siete días de la semana.



Experiencias y secuelas


Parece inevitable que todos tengamos a alguien de nuestro círculo cercano que haya padecido este problema, o que lo conozcamos y no lo sepamos. “En ese momento yo era incapaz de aceptar que estaba sufriendo bullying, para mí estaba pasando por un momento en el que a mis compañeros les había dado por meterse conmigo y tenía que encontrar el por qué”, comenta Sara Ávila, víctima de bullying en primaria.


Sara era una niña que siempre había tenido muy buena relación con sus compañeros y compañeras hasta que un día eso cambió. Comenta que, a día de hoy, con 22 años, sigue sin entender muy bien el por qué a ella, una pregunta que se hacía todos los días en ese momento. “Ya he dejado de buscar esa respuesta en fallos míos y he dejado de auto - atacarme” afirma muy orgullosa.


Cada persona es diferente y su progreso, por lo tanto, también lo es. Existen numerosas consecuencias negativas desencadenadas de este tipo de situaciones las cuales pueden afectar a estas personas. Todo ello dependerá no sólo del individuo (personalidad, estrategias de afrontamiento…) sino también de su red de apoyo (familiares, amigos, compañeros…), situación escolar y familiar, etcétera.


Sin embargo, una de estas consecuencias que coincide en la mayoría de personas que han sufrido este tipo de opresión es la indefensión aprendida. Raquel Godoy, psicóloga general sanitaria, explica que “la persona siente y cree que haga lo que haga no va a servir de nada y no va a poder cambiar los resultados de los acontecimientos, por lo que suele acabar no actuando. Esto puede llegar a generalizarse a los diferentes ámbitos de su vida”.


Otra de las consecuencias que podemos encontrar en esta larga lista es la baja autoestima. A todos nos importa la imagen que proyectamos en los demás, y sobre todo en esas edades en las que estás comenzando a construir tu propia autoimagen. Sara comenta que “aparte de lo que vives en las cinco horas que estás en el colegio, tú luego sigues machacándote. Entras en un bucle continuo y terminas viéndote a ti misma como ellos quieren que te veas”.


El bulling es un tipo de acoso permanente que puede llegar a generar estrés, depresión o ansiedad, siendo estas unas de las consecuencias más difíciles de superar. Nuestra condición de seres humanos nos hace necesitar estar en contacto y compartir con otras personas, sin embargo, la irrupción de este tipo de situaciones en el desarrollo de las víctimas de acoso escolar, puede provocar dificultades para interactuar con los demás. A esto, Sara Ávila comenta que el hecho de haber sufrido bullying le hacía sentirse inferior a los demás y por ello lo estuvo ocultando durante mucho tiempo, “hasta que me di cuenta de que no tenía que avergonzarme de lo que me había pasado sino aprender de ello” finaliza.


También se suele incluir el fracaso académico o el rechazo para ir al colegio como una de las consecuencias que puede desencadenar este tipo de problema. Antonia García, madre de Sara, recuerda cómo notó un cambio en su hija en el colegio, “a la hora de ir a la escuela se ponía muy seria, no hablaba por el camino como antes. Cuando salía lo hacía triste y nunca decía nada al llegar a casa respecto a lo que había hecho en el colegio”.


Cuando pensamos en bullying imaginamos a niños y niñas indefensos en el punto de mira de todas las burlas, sin embargo, no pensamos en esas personas que vemos triunfar, cumpliendo sus sueños y metas. Son muchas las celebridades que han declarado haber sufrido acoso escolar en algún momento de su vida como Lola Índigo, Lady Gaga, Tom Cruise, Miley Cyrus, Demi Lovato, Eminem, Omar Montes, Natalia de Molina o Ed Sherran entre otros. Famosos  que ven como esas mismas personas que antes se metían con ellos, ahora van al cine a ver sus películas o escuchan sus canciones mientras van en el coche, dándose cuenta del gran error que cometieron en su día.


Principales problemas asociados a las víctimas de acoso escolar | Fuente: Statista




Refugios y salidas


A la hora de hablar de si se ha superado o no el bullying es imposible hacerlo de manera categórica, cada persona es diferente en su evolución y, por lo tanto, también lo es en su progreso. Raquel Godoy continúa explicando que la superación del bullying es un proceso complejo que acoge numerosos factores, “no depende únicamente de la persona, sino también de las medidas adoptadas en el momento, escolar y personal, el apoyo recibido, etcétera”.


A nivel de sociedad y de manera general, podemos ayudar a estas personas trabajando la reeducación enfocada en la sensibilización y en la educación de los valores de equidad, respeto y libertad. Godoy añade que “para ello es necesario proporcionar un modelo de sensibilización, tanto en formación como en acción, para que se sepa actuar en dichas situaciones y no formemos parte de ellas, de manera intencionada o inintencionada”.


A nivel más individual lo adecuado sería que la víctima cuente con una red de apoyo y un entorno social cálido y cercano. Los psicólogos afirman que es necesario reforzar su autoestima, trabajar la culpa (ya que en muchas ocasiones se sienten culpables), potenciar un clima de confianza en el que se sientan cómodos y cómodas, y observar aspectos conductuales y académicos. Sin dejar de aconsejar que “el chico o la chica y la familia acudan a un profesional cualificado que les pueda ayudar, apoyar y orientar de forma ajustada al caso individual” remarca Raquel Godoy.


A lo largo de nuestra vida pasamos por momentos complicados y dolorosos los cuales resulta difícil poder afirmar que se hayan superado, puesto que en la mayoría de los casos lo que hacemos es aprender a vivir con ellos. “No sé si el bullying se supera o se asume, lo que sí sé es que a ti se te quedan marcados unos recuerdos y, es triste, pero en parte también cierto miedo a que eso vuelva a ocurrir. Entonces esa es una batalla que te acompaña, pero en la que ahora tú si controlas la situación” reflexiona Sara.


Existen algunas asociaciones en las que refugiarse en las distintas comunidades autónomas para superar estos momentos, como IAPAE, No al Acoso, AMACAE, AVALCAE, AMINO, entre otras. Sin embargo, las asociaciones o la ayuda profesional no son las únicas vías de escape que encuentran estas personas. La animación japonesa o más comúnmente conocido como los anime, se ha convertido en el vehículo de salida de muchos niños y niñas para superar o al menos evadirse de esta situación.


El deporte suele ser otro trampolín para muchas víctimas, Sofía del Prado es un ejemplo de ello. Ella cuenta que hasta que se apuntó a baloncesto nunca había tenido amigos y amigas. Sus compañeros y compañeras habían utilizado, hasta ese momento, su altura para meterse con ella. “Cuando me apunté al baloncesto también pensaba que se iban a meter conmigo o que me iban a prejuzgar” comenta ella. Sin embargo, nada de eso ocurrió y se siente orgulla, “el baloncesto me ha forjado en la persona que soy” añade. A día de hoy esos centímetros de más que le había hecho destacar, le han ayudado no solo en el mundo del baloncesto sino también en el mundo de la moda.


Termina reflexionando y lanzando un mensaje de ánimo y apoyo a todos aquellos niños y niñas que están pasando ahora por esos momentos, “no dejes que nadie te diga nunca que no puedes, tú eres quien tienes que luchar por ti mismo, solo tú puedes cumplir tus sueños y luchar por ellos”.


Hay algunas personas, como Sofía o Sara, que afortunadamente pueden contar su experiencia y ayudar a otros en su camino, “no voy a decir que ha sido fácil llegar a este pensamiento, pero a día de hoy creo que haber pasado por eso, en parte me ha ayudado a convertirme en la persona que soy hoy, y la verdad que me siento bastante orgullosa” afirma Sara. Sin embargo, no todos ni todas ven luz al final del camino.


Según el blog psicología y mente, estudios recientes han revelado que la experiencia de bullying en la infancia puede aumentar el riesgo de conductas autolesivas, así como la ideación suicida y de conductas autolíticas. El último caso mediático de suicido por bullying fue el de Nieves, una joven de 20 años que tras sufrir durante varios meses ciberacoso por su condición sexual, decidió acabar con, literalmente, todo.



El entorno y las medidas


El entorno de la persona afectada y las medidas que se toman son muy importantes en este tipo de situaciones. Si somos conocedores que nuestro hijo o hija está pasando por un momento así, “lo primordial es brindarle apoyo emocional, transmitirle seguridad y confianza, y evidentemente, informar a los responsables necesarios del colegio o instituto, así como a otros profesionales para tomas las medidas y actuaciones pertinentes” explicar Raquel Godoy, psicóloga general sanitaria.



Otro de los detalles a tener en cuenta a la hora de afrontar la situación es la de evitar estimular al niño o la niña a adquirir una actitud agresiva o tomar la venganza, intentando que reciban siempre una actitud determinante y positiva. Finalmente, en el caso de que el acoso continúe una vez puesto en conocimiento del centro, lo siguiente sería ponerse en contacto con un abogado.


En una familia el hecho de que uno de los componentes esté pasando por una situación complicada o que no lo esté pasando bien, afecta a todo el núcleo familiar. “Nos afectó a todos, fue un tiempo en el que ella sufrió y nosotros con ella, cada día cuando iba a recogerla tenía la esperanza de que había mejorado la cosa y al ver que no, me dolía” se sincera Antonia.



Niña entrando con su madre al colegio | Fuente: El Correo


Antonia comenta que lo que más le costó fue asimilar el por qué a su hija, “pero con el tiempo me di cuenta que fue por ser leal a sus amigas, por defenderlas y eso me hizo sentirme muy orgullosa de ella, le estaba pasando esto por tener unos valores y defenderlos” añade orgullosa.


Escucharlos sin juzgarlos es una de las claves a la hora de tratar este tipo de conflictos y sobre todo mantener la calma en todo momento. Algo aplicable tanto a los padres como a los educadores, parte importante en este proceso.


Cada profesor debería de conocer el protocolo a seguir establecido cuando se dan este tipo de situaciones. Además de ello, Godoy tiene claro que “todos los profesores deberían estar sensibilizados y formados específicamente en el ámbito para no sólo intervenir una vez ocurre, sino prevenir este tipo de situaciones”.


A día de hoy, uno de los métodos con mejores resultados obtenidos es el método KIVA, este protocolo centra la mirada en quienes rodean a la víctima y en quienes contribuyen de manera intencionada o inintencionada, diferenciándose de esta manera de los otros los cuales fijan la mirada en agresor – víctima.


Problemas como este nos hace ver la gran falta de sensibilidad y empatía que caracteriza a esta sociedad actual, y que por tanto, nos caracteriza a todos. Una sociedad en la que se nos llena la boca de orgullo, pero que a la vez nos manchamos las manos con nuestros actos.


La misma culpa tiene la persona que pega como la que lo ve y no hace nada, la misma culpa tiene la persona que se burla como la que se ríe del comentario, la misma culpa que tenemos todos y cada uno de nosotros por no frenar este tipo de situaciones.


El bullying no finaliza cuando se acaban las burlas o las agresiones, ahí es cuando empieza un largo proceso y una gran lucha contigo mismo/a.



Método KiVa


El método KiVa es un programa en contra del acoso escolar. Se desarrolló en  Finlandia en 2006, mediante ensayos controlados con más de 30.000 alumnos de intervención y 30.000 de control.


Actualmente, se trata del programa número uno para enfrentar este tipo de problema, según han demostrado numerosos estudios científicos. 


El principal objetivo de este método es reducir los casos de acoso escolar mediante tres vías: formando a los docentes, ayudando a los niños a reconocer sus propios sentimientos y los de sus compañeros y ofreciendo a los padres la información necesaria.


El programa se sustenta sobre 3 pilares: la prevención mediante acciones globales dirigidas a todos los alumnos, la intervención con acciones específicas para los casos y la supervisión con una herramienta online que evalúa la situación inicial del centro y los cambios que se van produciendo.



Logo de KiVa | Fuente: Escuela Europea Alicante




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