» La patronal se enfrenta a la falta de personal cualificado mientras se vive un auge en las edificaciones
» La situación se agrava con la subida de precios de los materiales
| Un obrero desde la azotea de una edificación | Imagen: EFE |
Uno de los sectores que parece que está remontando el vuelo tras la crisis que ha originado la pandemia es el de la construcción. Por increíble que sea, este ámbito se asemeja cada vez más a la figura mítica del ave Fénix que resurgió de sus cenizas -provocadas por la crisis del 2008-. Las operaciones han crecido casi un 70% en comparación con el año anterior. Además, si se compara la situación actual con la de 2019, han aumentado un 41%, según La Sexta. A estos datos se le suman otros más esclarecedores que los aporta la Federación Andaluza de Constructores (FADECO) en ABC de Sevilla cuando cifra en 22.779 las empresas, que representan un 8,5% más de la media nacional. "La construcción está siendo una locomotora de la economía andaluza y del mercado laboral", sentenciaba Rafael Sánchez, presidente de FADECO. Desde la federación ven con perspectivas esperanzadoras el futuro a costo y medio plazo.
Todos los datos dan motivos a la alegría y más para personas o familias enteras que han conocido, por la crisis anterior, la vulnerabilidad de su oficio de escayolista, regolero o peón. Sin embargo, dentro de este sector de nuevo en auge vive una crisis no antes vista: la falta de personal y, a más inri, cualificado.
No hay que tirar de muchos datos, simplemente de vista para repasar algunas obras en un paseo por alguna ciudad y cuantificar la edad media de quienes trabajan en esas moles de ladrillos y pilares de hormigón macizo. Sorprende, pero cuesta ver a jóvenes de entre 18 a 26 años en estos lugares de trabajo. Ese es el retrato actual de la construcción: no hay relevo generacional ni los trabajadores suficientes para cubrir la necesidad actual. Más concretamente, el secretario general de esta organización, Jorge Fernández, da la cifra exacta: 119.000 albañiles faltan en la comunidad. Málaga se sitúa a la cabeza de la provincia con más carencia necesitando 35.000 profesionales, según datos de CC.OO. que recoge Diario de Sevilla. En esa cantidad no solo entran los albañiles, sino también montadores de cartón yeso, instaladores de prefabricados o especialistas en la retirada de amianto.
"Los jóvenes prefieren otro tipo de trabajo"
La crisis de 2008, conocida también como 'el ladrillazo', provocó que muchos profesionales abandonasen su trabajo para dedicarse a otros. Ahora, más de diez años después, la vuelta de aquellos que se marcharon del sector con la crisis se torna complicado por dos motivos, indica a este medio Pablo Ocaña, trabajador y conocedor del sector: están jubilados o se han reciclado en otros trabajos, incluso, con mejores condiciones y no quieren volver a la obra.
La razón de una mejor condición -laboral y económica- puede estar detrás del motivo del bajo índice de jóvenes en la construcción que asegure en un futuro la profesionalidad en el trabajo. Ocaña apunta a que el perfil laboral no atrae, más bien lo que importa es el salario, como también lo hace Carmen Benítez de DISEYCOM2002, una constructora de Utrera.
Manuel Mejías, oficial de primera, corrobora los anteriormente expuesto. "Los jóvenes prefieren otro tipo de trabajo que no sea tan duro y sacrificado", comenta sobre la situación. Este quincuagenario moronense ha visto cómo ha aumentado la edad media de los compañeros de una obra en detrimento de la poca vista juventud. La actitud y predisposición, tal y como comenta el albañil para este medio, ha cambiado: "Los jóvenes que trabajan de peón están subidos a una nube y no se les puede reñir y no admiten que se les enseñe", retrata.
En busca de una formación
Buscar la profesionalidad lejos de enseñanzas académicas tenía dos posibilidades: la escuela taller o aprenderlo todo 'en el tajo' -en el lugar de trabajo-. En el caso de las escuelas de oficios, durante los años más crudos de la crisis, desaparecieron. Antes del 2008, estos centros lograron inculcar y profesionalizar a muchos jóvenes que decidieron no continuar el camino de la enseñanza reglada. Ocaña incide en que estas clases no son únicamente la solución aunque entiende que sí favorece la inserción laboral. Pese a la obligatoriedad de ciertas horas de formación para el personal de la construcción, para aquellos que entran en ese mundo por primera vez puede achacarse de que no sea suficiente.
La formación será importante en el futuro para tener a una cantidad superior a la mermada cantidad actual. "Hay que hacer atractivo este mundo", esgrime Ocaña acerca del futuro de la construcción. Buscar una didáctica y una difusión de esta profesión es otra clave importante para buscar solución a este problema.
De esta forma, la Junta de Andalucía ha lanzado cursos gratuitos para albañiles para perseguir así la profesionalidad. Mientras tanto, las listas del paro en la comunidad están llenas de obreros buscando el empleo. Este desfase entre oferta y demanda es la dificultad para encontrar a personal cualificado debido a su escasez. La delegada territorial de Empleo en Granada, Virginia Fernández, decía en ABC que el objetivo de la Consejería de Empleo, liderada por Rocío Blanco, "es formar a personas desempleadas en aquellas ocupaciones con una demanda real de trabajadores por parte de las empresas".
Subida de precios
Por si fuera poco el problema de la no renovación generacional de la construcción, se le une la subida en el precio de los materiales que "podrían paralizarse obras", como advierte Rafael Sánchez en ABC. La subida viene desde meses atrás fruto de la falta de suministros que, desde verano ya se hablaba.
Según la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de infraestructuras (Seopan), el acero sufrió un aumento del 70%, el cobre del 92%, el alumnio 56% y las placas de yeso un 28%, por citar algunos productos básicos en la construcción. Este panorama hace que no se pueda asumir por parte de las empresas del sector. Si con este agravamiento de los precios, comienzan a paralizarse obras de régimen público o privado, la mano de obra caerá y, por tanto, no se tendrá ni la oportunidad de apostar por una juventud formada. Hasta a ese punto se puede llegar por la subida de precios.
| Situación de algunos precios en la construcción | Fuente: elaboración propia |
La situación es complicada para el sector en general, por eso, parece que las buenas noticias del aumento de proyectos y reformas queda en un segundo plano por los problemas que amenazan el sector: a corto plazo, la subida de precios y paralización de obras; a largo, preguntarse quiénes van a retomar esas mismas obras.
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