» La situación excepcional por el coronavirus ha modificado nuestros hábitos: el teletrabajo, el cambio en las reuniones sociales... Vivimos de manera distinta, practicamos un ocio diferente y también ha variado nuestra alimentación
Uno de los pensamientos mayoritarios que están teniendo los españoles a lo largo de la interminable pandemia es que van a salir “rodando” de tanto comer. El hecho de estar encerrados en casa todos los días sumado a la falta de ejercicio físico o la ingesta de productos no saludables, a más de uno le ha pasado factura. Desde el momento en que conocimos la noticia de un posible confinamiento hace casi dos años, los supermercados se llenaron de largas colas a sus puertas y los estantes vacíos fueron una de las estampas más insólitas de aquellos días. Una mayoritaria parte de la población estaba en busca de productos de primera necesidad, como si de un apocalipsis se tratase. Todas esas imágenes ya forman parte de la memoria colectiva de todos los españoles, pero, ¿qué había en esos carritos de la compra?
En las primeras semanas de la pandemia, según una encuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se produjo un incremento del consumo de fruta en un 23,1% y el consumo de hortalizas subió en un 31,2%. No obstante, no todo fue comida sana. También aumentó la venta de tabletas de chocolate y snacks por encima del 50%, o la compra de platos preparados en un 23%.
¿Estas cifras reflejaban que estaban cambiando nuestros hábitos alimenticios? José Luis Flores, especialista en nutrición por el Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de Andalucía contesta explicando que “los diversos confinamientos han generado estrés y ansiedad, los cuales están relacionados con el aumento del consumo de ultraprocesados y productos de elevado contenido calórico. Otros dos factores que se asocian con este problema son el aburrimiento generado por tantos días encerrado y la disminución/supresión de ejercicio por la falta de motivación que se genera”. Ángeles, dietista-nutricionista en CEDICAR HEART ha recibido durante todo este tiempo a pacientes que han tenido “un aumento de peso considerable y de sedentarismo durante la cuarentena, por causas como el cierre de gimnasios, moverse menos al estar todo el día encerrado en casa, falta de ganas por hacer deporte en un sitio pequeño y cerrado, o aburrimiento durante todo este tiempo que ha conducido a un aumento de alimentos no saludables para combatir ese aburrimiento”. Aún así, indica que “estos sujetos suelen ser pacientes que ya padecían de sobrepeso u obesidad antes del confinamiento, o personas con trastornos de la conducta alimentaria”.
El sedentarismo ha aumentado durante todo este tiempo debido a las numerosas restricciones que fomentan una vida más sedentaria. Son muchos los expertos que coinciden en que comer alimentos con poco valor nutricional puede debilitar el sistema inmune y empeorar el estado de ánimo en un momento en el que proteger el cuerpo y mantener una actitud positiva es particularmente importante. Los alimentos ayudan a fortalecer el sistema inmunitario, Flores explica que “el cuerpo es una máquina, la cual necesita de diferentes materiales (nutrientes), para su correcto funcionamiento. Pero como todo, no es solo cuestión de tener una buena alimentación que cubra todos lo que nuestro cuerpo necesita, sino que otros factores como tener un estilo de vida activo y no sedentario, no consumir sustancias nocivas, tener un buen descanso, no tener ciertas patologías, genética y un nivel de estrés bajo, será fundamental para que nuestro sistema inmune sea lo más fuerte posible”.
Esta falta de movimiento, unido a un descontrol en las comidas, ha sido la combinación perfecta para que pongamos unos kilos de más. Aún no existen datos oficiales, pero según una encuesta que ha realizado la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, los ciudadanos españoles han aumentado entre dos y cinco kilos su peso corporal en estos casi dos años de pandemia. “Una mala alimentación está muy relacionada con trastornos de ansiedad, nerviosismo o incluso por mero aburrimiento. Lo ideal sería emplear nuestro tiempo en actividades que nos llenen para frenar ese aburrimiento que nos lleva a un aumento de consumo de sustancias no saludables, comida basura, que nos van a aportar solo cosas negativas”, explica Virginia Martín, médico de familia.
"El sedentarismo ha aumentado debido a las restricciones"
La pandemia ha puesto de manifiesto un factor muy importante que se relaciona con el peso y al que, hasta hace poco, se le ha dado poca importancia: el psicológico. La población se ha visto sometida en mayor o menor medida a una gran presión emocional y psicológica durante el confinamiento. Estrés, ansiedad, miedo, incertidumbre: la alimentación ha servido de vía de escape para muchos, algo que es absolutamente comprensible ante la situación en la que nos encontramos.
Hay multitud de estudios que demuestran que una alimentación completa y plena ayuda a un mejor funcionamiento de las capacidades cognitivas. Esto tiene una relación directa con nuestro propio autoconcepto y autoestima, si vemos que nuestro cuerpo funciona bien, y nuestro cerebro funciona bien, eso ayuda a mantener un nivel de autoestima al menos estable, y en algunos casos aumentarlo.
Abel Méndez, psicólogo clínico, explica que en estos dos años “la gente que elige potenciar el placer que les da la comida, puede potenciarlo de la forma más sencilla, comiendo lo que le gusta sin ningún tipo de remordimiento (ya que nadie le va a decir nada sobre lo que come y cómo le sienta), o de una forma más compleja que es desarrollar las habilidades culinarias y probar cosas nuevas y abrir nuevos horizontes en el paladar”. Aunque hay algunos aspectos que podrían haber ayudado a los ciudadanos durante ese período para beneficiar una alimentación más saludable, Méndez considera que “la decisión de qué comer y cómo comer en última instancia queda bajo la responsabilidad que cada persona tuviera sobre su cuerpo y salud”.
Somos lo que comemos y muchos ultraprocesados presentan componentes que pueden dañar nuestro cuerpo si abusamos de ellos. La médico Virginia Martín afirma que incluso pueden desencadenar enfermedades como “la obesidad, la hepatitis (inflamación del hígado)”. Además el proporcionar al cuerpo este tipo de alimentos y eliminar sustancias esenciales, “puede desencadenar carencias como la debilidad”.
Sin embargo, la pandemia está teniendo una “cara B” y hay quienes aprovechan el tiempo para mejorar su calidad de vida y comenzaron a practicar ejercicio físico. “Ha aumentado el interés por recetas atractivas que nos alejen del concepto dieta y la monotonía, fruto de esa innovación en la cocina. Hay personas que, al no tener ese estrés y piloto automático del día a día, han aprovechado para elaborar platos saludables más atractivos, disfrutando en familia”, nos cuenta la dietista y nutricionista Elena Basurto.
La comida sana es una tendencia al alza entre los españoles. Uno de los hechos que ha provocado esta mejora es la aparición de las nuevas plataformas e iniciativas que se han llevado a cabo por numerosos influencers. Es el caso de Carlos Ríos, pionero en el movimiento realfooding, que defiende la comida real (alimentos mínimamente procesados cuyo procesamiento industrial o artesanal no ha empeorado la calidad de la composición ni sus propiedades saludables presentes de manera natural) y denuncia públicamente a los supermercados que publicitan productos ultra procesados como si fueran sanos. Ha convertido su manera de ver la alimentación en un seguimiento para miles de personas, dando respuesta a estos cambios en los hábitos de los consumidores.
Entonces, ¿el movimiento realfooding es una moda o cada vez los españoles están más concienciados con los problemas de la alimentación? Joaquín Salas, científico del CSIC nos explica que “el movimiento realfooding, en realidad ya existía, son personas que se preocupan por lo que ingieren y preparan su comida. Esto no quiere decir que no se puedan consumir alimentos procesados, pero se debe hacer de manera moderada y siendo consciente”. Es esencial mantener unos hábitos saludables de alimentación para mantener tus niveles de energía, pero también es clave realizar actividades físico deportivas para mejorar la salud. La práctica deportiva es una de las bases para una vida saludable y por eso los españoles están cada vez más concienciados con la importancia de realizar ejercicio físico.
"La comida sana es una tendencia al alza entre los españoles"
La pandemia del coronavirus de una forma u otra nos ha cambiado a todos. No solo ha modificado nuestros hábitos alimenticios o deportivos, sino también nuestra manera de pensar, de sentir, el modo en el que nos afectan las cosas. Unos lo han pasado peor que otros, pero quedémonos con el aprendizaje, con los nuevos platos que probamos o los “palizones” de gimnasio en casa tras horas de estudio, porque la mejor y más eficiente farmacia está dentro de tu propio sistema.
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