» Los okupas se están convirtiendo en un gran problema para la población
» La normativa no presta gran ayuda a los afectados
| Un vecino protesta en frente de una casa que ha sido okupada | Fuente: Damián Torres |
El problema de los okupas se está convirtiendo en una preocupación para todos los ciudadanos. Muchas personas no se atreven a abandonar su domicilio por un largo periodo de tiempo por miedo a encontrarse su casa ocupada por personas que ni conocen. Esta situación parece que se está poniendo de moda y cada vez son más los que sufren este tipo de problemas.
¿Para qué está la ley? Pues da la
impresión de que para nada, porque la okupación es un delito con un castigo muy
leve. El desalojo se convierte en una tarea complicada ya que ni la Policía Nacional
puede actuar, llegando al punto de tener que contratar a empresas privadas para
que inicien las negociaciones con los okupas. Es cierto que la Ley expone que, si
las fuerzas del orden actúan antes de que estos individuos lleven menos de 48
horas en la casa, no necesitan una orden judicial para el desalojo. En caso de
que transcurra más de ese tiempo y las personas que entran en el domicilio
cambian la cerradura, nadie podrá entrar en ella. Solo se podrá hacer a través
de una orden judicial.
Una normativa absurda, porque si la
vivienda es de mi propiedad por qué voy a tener ese plazo tan corto de tiempo
para detectar que han entrado en mi casa. Por esa regla no te puedes ir
tranquila de vacaciones porque cuando vuelves quién sabe si vas a poder entrar
en tú propia casa o no.
Sin embargo, cuando una familia no puede
hacer frente a los gastos de su propiedad no se piensan ni un minuto en desahuciarlos.
Un poco incoherente, pero es la cruda realidad. En España parece que se premia
al delincuente y se castiga a aquellos que intentan cumplir con las normas. Lo
cierto es que los políticos tienen muchas ideas para modificar esta ley, pero
nunca hay un acuerdo firme.
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