Periodista sevillana con raíces gaditanas. Desde pequeña tenía claro que su pasión era comunicar. Amante de la televisión, medio en el que ha crecido y se encuentra como pez en el agua. Casi veinte años después, Nuria Sánchez-Gey sigue igual de ilusionada que el primer día. Luchadora incansable que nunca deja de aprender. Su próximo reto, afianzarse en la docencia.
PREGUNTA: En primer lugar, ¿quién es Nuria Sánchez-Gey? ¿Cómo te describirías?
RESPUESTA: Si me lo hubieses preguntado hace tres años, la descripción hubiese sido completamente distinta, pero ahora soy una persona amante de su profesión, el periodismo, en la que llevo más de 20 años y ahora estoy intentando abrirme hueco de nuevo dedicándome a la docencia porque también soy doctora en comunicación. Estoy en un momento en el que me he dado cuenta lo difícil que es ser periodista siendo madre, entonces ahora mismo tengo un papel muy complicado profesionalmente. Por tanto, Nuria es todo eso: la persona que busca los huecos para poder seguir haciendo lo que le gusta, la que le dedica 24 horas al día a su profesión y a su pasión, la que ama la televisión por encima de todo porque es dónde ha nacido y dónde cómo se encuentra como pez coleando y, bueno, una persona luchadora, con ilusión y que a pesar de llevar tantos años en la profesión todavía no está desencantada de ella que es algo muy difícil.
Yo realmente cuando estudiaba Periodismo no sabía cuál iba a ser el medio que más me iba a atraer, entonces empecé en prensa. Creo que es interesante empezar en prensa porque es una forma de estar en contacto con las fuentes, trabajar y buscar información con los pies en la tierra porque tienes tiempo incluso de que te puedan corregir, esto no ocurre en la televisión, pues es más inmediata. Después hice prácticas en radio y me enamoró el tema de acercarme a la gente y la inmediatez. Y ya fue más tarde cuando empecé a hacer prácticas en televisión y me di cuenta que ya había tocado todo: prensa, radio y televisión. Es cierto que yo nunca he sido una persona que me haya gustado la televisión por la imagen. La imagen está ahí y si tengo que salir salgo, pero he estado en ‘Equipo de investigación’ tres temporadas y no salía. No me importa porque a mí lo que realmente me gusta es el contacto directo con la gente, si eso implica que yo tenga que estar en directo y hacerlo, pues genial, pero sino, me da igual.
P: ¿Cuál es el recuerdo de tu infancia que tienes más vivo?
R: Toda mi familia es de Cádiz capital, aunque mis padres se fueron más tarde a vivir a San Fernando. Recuerdo una infancia muy feliz, mis padres siempre han estado ahí, soy la pequeña de tres hermanas y siempre las he tenido cerca. No recuerdo para nada una infancia triste ni complicada, pero si es verdad que mi madre dejó de trabajar y solo trabajaba mi padre. Con su sueldo hemos salido para adelante tres personas que a día de hoy somos licenciadas e incluso yo doctora. Evidentemente seguro que pasaron muchas estrecheces que ahora entiendo. No es una infancia que tú digas que mis padres lo tuvieron fácil, pero es verdad que a mí nunca me lo mostraron.
Cuando yo era pequeña me ponía los cascos y contaba historias y cuentos, es decir mi personalidad desde siempre ha ido vinculada al periodismo. Yo siempre quise ser periodista pero tenía miedo de la nota media. Afortunadamente en los últimos años me di cuenta que era necesaria esa media porque sino no entraría en la carrera de Periodismo y tuve suerte y pude entrar en la universidad pública, siempre estuve becada y supe aprovechar cada segundo de mis estudios. Creo que por todo eso me gusta tanto la docencia, porque entiendo la importancia que tiene la docencia en el futuro de una persona.
En marzo de este año, cuando defendí mi tesis, mis padres no pudieron venir debido al coronavirus y yo solo quería dedicarles ese logro a mis padres porque gracias a que ellos, que me han apoyado tantos años, he podido conseguir mis metas. Hay gente que lo ha tenido más fácil y gente que lo ha tenido más difícil. La gente usaba las becas para comprarse motos y yo usaba la beca para poder mantenerme en Sevilla estudiando, por eso para mí es tan importante la enseñanza pública pese a que doy clases en una universidad adscrita a la Pablo de Olavide y que es privada. Eso no quiere decir que sea malo pero siempre he defendido que todos podamos estudiar.
P: ¿Cómo te diste cuenta que querías estudiar periodismo? ¿Siempre tuviste en mente la vocación de periodista?
R: Me acuerdo que un día le dije a mi madre que quería ser médica y ella me dijo: “pero si tú eres un culo inquieto, estás todo el día de un lado para otro, ¿cómo vas a ser médica?”. Y yo le respondí: “entonces mejor periodista, ¿no?”. Evidentemente mi personalidad era completamente distinta: era delegada en la clase, cuando había que elegir un voluntario era la que levantaba la mano y siempre estaba con actividades. Entonces mi personalidad siempre detectaba que quería comunicar, por tanto no hubo un momento concreto en el que yo decidiera estudiar Periodismo. Cuando vi que tenía nota y que estaba dentro de la carrera, fui feliz.
P: ¿Tu familia te apoyó en la decisión de estudiar Periodismo?
R: Mi familia siempre me apoyó en la decisión de estudiar Periodismo, aunque es verdad que en mi casa fue un poco dramático porque soy la única de letras. En el colegio mis dos hermanas y yo éramos las Sánchez-Gey, que sacaban buenas notas y de repente dije que quería estudiar letras, entonces no fue tan bien visto. Mis padres me obligaron a estudiar la modalidad de letras mixtas por si después me arrepentía. Después se dieron cuenta que yo siempre lo he tenido muy claro y han estado ahí para apoyarme.
P: ¿Qué miembro de tu familia es el mayor ejemplo para ti?
R: Mi madre para mí es un ejemplo, es un referente y la que ha conseguido hacer una Ingeniería Económica. Pero claro, también mi padre, que es militar y tengo muchas de sus características en mi personalidad como ser tan cuadriculada y organizada. Creo que no podría escoger a uno sólo de ellos. También es cierto que mi abuelo, que falleció hace poco, era escritor y colaboraba para el Diario de Cádiz y cuando era pequeña me daba una moneda de 20 duros por cada libro que me leyera y era el que potenciaba mi afición por la lectura. Él a lo mejor no es una referencia directa pero sí fue la persona que me introdujo en las letras.
P: ¿Cuándo te diste cuenta que habías entrado en la adultez?
R: Supongo que cuando me vine a Sevilla aunque el primer año fue un poco batacazo. Mi vida adulta realmente yo creo que empieza en segundo de carrera cuando por fin me digo: “vamos a dejarnos de tonterías”. Hice prácticas ese verano y ya me vi como periodista, entonces cuando tú ya te ves en el mundo y sabes qué es lo que quieres, te centras. Entonces sí, creo que mi vida adulta fue el cambio de ciudad.
P: Inicios en la facultad, recuerdos de la vida universitaria, compañeros, etc.
R: Para mí los años de estudiante fueron los mejores de mi vida, si pudiera volver volvería. Salía de fiesta pero no excesivamente, no me perdí ninguna, pero a las 8 de la mañana estaba en clase respondiendo. Mis amigos de la facultad y yo tenemos un grupo en Whatsapp, somos cinco y esta misma mañana he estado hablando con uno de ellos que vive en Mallorca. Evidentemente el cariño es distinto porque no convivimos todo lo que quisiéramos. El último día de la facultad solo lloraba por ellos, yo no tenía miedo al futuro ni a trabajar, pero sabía que iba a perder el día a día con ellos. El día de mi boda uno de mis compañeros escribió en El Mundo sobre lo bonito de la amistad. Los amigos de la universidad son especiales, yo creo que siempre estarán ahí. Fui formando mi personalidad en esos años.
P: ¿Cuándo y cómo te llegaron tus primeras oportunidades?
R: Desde primero de carrera hice prácticas, primero en el San Fernando Información, un medio local, después en la Gaceta de los Negocios porque me enteré que salieron en Madrid unas prácticas y me escogieron. Onda Cero fue a través de la universidad y después entré también en Canal Sur. Me vinieron muy bien porque creo que cada práctica te sirve para las asignaturas del año siguiente. Hacer prácticas debería ser obligatorio, aunque es verdad que eran otros momentos en los que tú mismo incluso te podías buscar tus propias prácticas.
Tras Canal Sur empecé mandar currículums y estuve en Popular Televisión por una beca que me dieron y ahí fue donde yo despegué. Después hice sustituciones en Antena 3 pero fui a una entrevista a Telecinco y como mis sustituciones en Antena 3 fueron en la delegación de Algeciras y la plaza que necesitaban eran para allí, pensaron que yo era la que tenía que ocupar ese puesto. Me contrataron un verano y cuando terminé me fui de vacaciones al Líbano y de repente me volvieron a llamar de Telecinco para decirme que querían una entrevista. Llegué allí y me dieron la plaza.
Fue uno de los mejores momentos de mi vida, aguanté las lágrimas hasta que me di la vuelta y salí llorando porque mi sueño se había hecho realidad. Me gusta recordar mucho ese momento porque muchas veces se nos ponen los pies por las nubes y no somos conscientes de la importancia que tienen esos momentos. Recuerdo dos momentos en mi profesión: uno ese y el otro cuando me fui a Madrid que me llamaron para una semana, esa semana se convirtió en 15 días y esos 15 días se convirtió en un mes hasta que me dijeron que me quedaba, Recuerdo la emoción de decir: “lo he conseguido”. Siempre he valorado a la gente que me ha abierto la puerta y también tengo una cosa, siempre les decía que no se iban a arrepentir de contratarme porque podré meter la pata, pero no va a ser nunca porque no haya trabajado. Creo que mi mejor don es que soy muy trabajadora, soy del club de la constancia y creo que al final el esfuerzo tiene su recompensa. Mi escuela fue Telecinco, estuve allí 5 años y lo aprendí todo. Es una escuela muy buena porque es muy exigente. Empecé en Algeciras, estuve un verano allí y en septiembre ya me contrataron aquí en Sevilla.
P: Etapa Juan y Medio. Miembro del equipo de redacción y reportera del programa. Con responsabilidades de búsqueda y propuesta de temas, localización de protagonistas, realización de vídeos y directos, guionización de contenidos, intervenciones en plató, entre otros... ¿Cómo recuerdas esa etapa?
R: Yo tenía muchas ganas de aprender y me pareció que en Informativos Telecinco ya sabía hacer de todo, quería probar un magazine. Una amiga me comentó que iban a sacar un programa nuevo, que mandara el currículum y allí entré, en “La tarde aquí y ahora”. Estuve 7 años pero el formato es distinto, aunque yo en el fondo seguía en la sección de actualidad. Pude hacer plató, directos, evolucioné mucho. Allí he aprendido muchísimo, pero es verdad mi marido me pidió que me casara con él y me fui a Madrid para estar con él.
Mi marido y yo nos conocimos en una despedida de soltero y uno de los chicos hizo un grupo de Whatsapp. Ese grupo quedó ahí y empezamos a quedar y se hizo un grupo de amigos muy chulo. Un día yo estaba muy nerviosa porque estaba afónica, él me escribió por privado y a partir de ahí ya empezamos a ver que teníamos muchas cosas en común. Él es químico, creo que eso también es importante, nunca he estado con un periodista.
P: En 2020 presentó su tesis doctoral sobre la productora andaluza IndaloyMedia “no pocas personas critican programas de televisión sin verlos”: servicio público, enseñanza para todos. Allí se habló extensamente de Canal Sur TV, de las audiencias andaluzas, de la audiencia envejecida de Canal Sur, de las tendencias actuales de la TV. ¿Entiende esas críticas? Reflexionar valor de las autonómicas (y más ahora con el covid)
R: Sí, entiendo esas críticas porque hay que criticar todo lo que pagamos con impuestos, esto no quiere decir querer menos a la televisión pública, todo lo contrario, como me duele mi televisión por eso me indigno cuando hay cosas que no me gustan. A lo mejor Telecinco como no la siento tan mía, no me duele tanto. Canal Sur tiene un grave problema y es que se ha vivido muchos años del público objetivo que son mujeres de pueblos y de formación media-baja y con una edad alta, eso no es la sociedad total pero es el camino más fácil porque sabes que son espectadores fieles que siempre te van a ver, sin embargo no representa al conjunto de la comunidad andaluza. Ahora hay una bajada de las audiencias frente al duopolio de Atresmedia y Mediaset. Si yo pudiera meter mano en Canal Sur haría una televisión distinta, con calidad en vez de con cantidad. Lo que pasa es que hay que ser muy valiente, quitar la implicación política y hacer despidos, ya sean bajas incentivadas o prejubilaciones porque hay demasiada gente trabajando. En definitiva, hay que luchar por la televisión pública, soy defensora de los medios públicos.
P: Etapa Eq. investigación. De todos los temas que ha trabajado para Equipo de investigación, ¿cuál es el que más le ha llamado la atención y por qué?
R: Me mudé a Madrid, afortunadamente solo hice una entrevista y allí me quedé. Mi salida de Canal Sur fue personal, no fue profesional. Mi marido estaba en Madrid y me dijo que me casara con él, yo no me quería casar sin convivir y fue cuando decidí irme. Equipo de investigación es un máster porque es un programa muy intenso, difícil audiovisualmente y periodísticamente, pero bueno estuve allí durante 3 temporadas hasta que nació mi hija Mar y me vine de vuelta a Sevilla.
Mis primeros reportajes en Equipo de investigación fueron de los que más ilusión me hacían porque quería conseguir la meta. He pasado mucho miedo en los de temas de prostitución y en los de narcotráfico, una de las veces pensé que perseguían y el problema es que me había llevado el coche de mi marido y al día siguiente yo se lo iba a devolver. Me daba miedo que también persiguieran a mi marido y que él no se diera cuenta, fueron momentos complicados, pero no me arrepiento porque profesionalmente fue un gran aprendizaje.
P: ¿Es difícil en la actualidad hacer periodismo de investigación?
R: Es muy difícil pero afortunadamente en LaSexta sigue Equipo de investigación y hay un equipo muy grande de investigadores. El periodismo de investigación en televisión es formato muy caro, no suele ser rentable y, en concreto, Equipo de investigación es rentable porque emiten muchas reposiciones. Además el espectador quiere inmediatez y ese es uno de los defectos del periodismo actual, la rapidez y la inmediatez. Creo que cada día es más difícil hacer periodismo de investigación, no por la censura, sino porque no te dejan investigar.
P: Estrés. ¿Cómo os organizáis para llevar de forma simultánea varios reportajes?
R: La solución para el estrés es tener muchas alternativas, es decir, si se me cae el tema de un reportaje tengo que saber resolverlo, esto se consigue moviendo tus contactos y trabajando mucho. No obstante, el estrés siempre está ahí, pero si tengo contactos, fuentes, ideas y rapidez, puedo solucionarlo. El estrés y la adrenalina lo llevas intrínseco, si te cansas de eso tienes que cambiar de profesión o irte a un gabinete, pero la gente de calle lo llevamos dentro.
P: Reportera 360 pero ¿qué habilidad te gustaría perfeccionar para llegar a dominar totalmente?
R: Mira, me encantan los idiomas aunque es una de las debilidades que estoy intentando mejorar, porque cuando tienes que ir a otros países a entrevistar y no entiendes su idioma es complicado. Otra de las cosas que me gustaría perfeccionar es la locución, me gustaría hacer clases de doblaje. También el montaje, ser más creativa. Si pudiera hacer mil cursos para seguir aprendiendo, los haría. En esta profesión nunca se deja de aprender, el que crea que ya lo ha aprendido todo va mal porque es cuando van a empezar sus carencias.
Ahora estoy probando suerte en la universidad y soy profesora en el Centro Universitario San Isidoro adscrito a la Universidad Pablo Olavide para mí está haciendo un reto porque estoy impartiendo asignaturas troncales de formación a los futuros periodistas, mucha responsabilidad. Estoy enamoradísima de la enseñanza porque al final también es periodismo, da igual desde donde lo cuentes, si desde un aula o desde un canal de televisión o un periódico, todo va unido.
"Cuando me dieron la plaza en Informativos Telecinco fue uno de los mejores días de mi vida"
P: Etapa ADM. Andalucía Directo ha sido y sigue siendo una cantera de profesionales de la comunicación, ¿para ti ha sido realmente una escuela como afirman casi todos los reporteros que pasan por este programa o al tú ya tener una experiencia en distintos programas no te ha aportado demasiada novedad?
R: Andalucía Directo es una escuela y audiovisualmente es súper original, buscan testimonios buenísimos en un tiempo récord y encima es muy cercano. Me parece que Andalucía Directo es para estudiarlo y para hacer tesis. Es un formato bestial y por eso lleva los años que lleva y sigue gustando. Paz Santana y Modesto Barragán hacen un trabajo bestial, para nada creo que sea un programa fácil.
P: Momento tierra trágame como reportera.
R: Parece mentira pero he tenido la suerte de nunca quedarme en blanco en un directo. Pero sí recuerdo cuando en un directo que hice en El Rocío le puse el micro a un chaval que estaba por allí me respondió que el PSOE estaba destrozando la religión en Andalucía cuando estábamos en el aire. Todo esto cuando era el PSOE el que controlaba Canal Sur. Yo podía quitarle el micro porque es una televisión pública, no obstante, supe controlar la situación y le respondí que hoy no veníamos a hablar de política sino del Rocío. Cuando terminó el directo Juan y Medio me dio las gracias diciéndome: “muchas gracias por tu trabajo pero también por lo que tú y yo sabemos”, y era básicamente porque me había quedado en bragas en pantalla y yo había resuelto todo lo bien que se podía. Aunque lleves muchos años en la profesión, te pueden dejar vendida en directo. La otra de las veces fue en otro directo cuando de repente el cámara estaba haciéndome señales y resulta que era que se estaba quitando un mosquito, me distraje pero lo resolví como pude. Son momentos que muchas veces lo pasas muy mal en directo pero bueno…
Otro que recuerdo especialmente fue un directo sobre un accidente de tren en el que había varios fallecidos de mi pueblo, San Fernando. Había que alargar la conexión y el presentador, Rafael Cremades, y él ya no sabía que más preguntarme y me dijo sin que yo me lo esperara: “Nuria, este que para ti esto es especialmente duro porque mucha gente de tu pueblo que hoy no está…” Y a mí sin querer se me salieron las lágrimas, somos humanos y retomé.
P: ¿Quiénes han sido tus maestros o principales referentes en el Periodismo?
R: No tengo referentes como mitos, no soy nada mitómana. Con Juan y Medio tengo dos fotos a lo largo de los 7 años que hemos estado trabajando juntos. Tengo como referentes a mis amigos y compañeros, podría mencionar a Javier García, que me encanta cómo escribe, Paco Ballesta, que es un reportero bestial y siempre ha sido muy creativo, Roberto Leal, que era súper responsable... Te estoy diciendo nombres de gente con la que currado, mis referentes entonces han sido los que estaban a mi lado, ver cómo trabajaban y gente a los que yo quería copiar.
P: Oficio de héroe es el título de su libro que es la historia de Luis, un joven que ha sido cinco veces trasplantado, ¿qué te enseñó esta experiencia?
R: Lo primero es que yo no soy escritora, soy periodista. En el fondo me vi obligada a escribirlo porque Luis me lo pidió y como mi padre está también trasplantado pensé que sería una forma de devolver lo que la sociedad había dado a mi familia y a mí. Respeto mucho a los escritores y creo que al final mi libro fue un reportaje periodístico. Básicamente lo que hice fue entrevistar a todas las personas que conocen a Luis y montar una historia a través de esas conversaciones. Este libro me ha enseñado cómo hay gente que se crecen ante las adversidades y nosotros cuando tenemos cualquier tontería nos venimos abajo.
P: ¿Quiénes son sus héroes?
R: Mis héroes son los que a pesar de las malas circunstancias, a pesar de los momentos malos siguen adelante. Héroe es el que ha pasado el coronavirus teletrabajando en su casa y saliendo adelante con unos niños enganchados en la pierna, los empresarios que han intentado no cerrar, los que te alquilan la casa y te reducen el precio del alquiler porque sí… Esos son los pequeños héroes, los que en su día a día consiguen una heroicidad sin que salga en los medios de comunicación.
"Recuerdo una infancia muy feliz, mis padres siempre han estado ahí"
P: Llevas casi 20 años viviendo en Sevilla, pero hablemos de tu ciudad. ¿La echas de menos? Cuando hablas de Cádiz presumes de…
R: Me siento muy querida por mi tierra y eso que he trabajado muy poquito allí. Me siento muy de Cádiz, hago bandera por cualquier sitio a dónde voy y sigo con mi acento cuando puedo. La gente cree que Andalucía trabajamos poco, pero lo que nos diferencia de los demás es que trabajamos riéndonos y disfrutando.
P: ¿Dónde te gustaría vivir?
R: Me gustaría irme un año al extranjero, no me importaría Italia. Ojalá poder coger unos meses con mi hija e irme a una universidad extranjera, creo que este tipo de experiencias enriquecen. También he pensado muchas veces en cruzar el charco pero ahora mismo con la llegada de mi hija se ha parado todo un poquito.
P: Hace no mucho tiempo has sido madre, ¿te costó compatibilizar el periodismo con la maternidad?
R: Igual que tu hija es lo mejor que te pasa, el hecho de darte cuenta que no puedes ejercer me lo he tomado muy a pecho. Mi hija ha tenido 28 meses de lactancia materna y todas las horas de mi día eran dedicadas para ella. Las mujeres lo tenemos muy complicado en casi todos los trabajos, pero en el periodismo y en concreto, en la televisión, es súper difícil de compaginar, por eso tuve que parar. Afortunadamente tenía dos años de paro para reestructurar mi vida y ahora estoy empezando a salir.
P: ¿Cómo es un día normal desde que te levantas?
R: Pues mira, he decidido no llevar a mi hija a la guardería por si se contagia y a veces viene una profesora a casa. Yo me levanto a las 8 de la mañana y empiezo mis funciones de corrección como profesora, a veces tengo que impartir clase y hay días que surgen entrevistas o actos y lo voy compatibilizando. Pero mi vida ahora es mi trabajo y mi hija.
P: ¿Cuáles son tus aficiones cuándo quieres “desconectar” del periodismo?
R: Yo tengo un gran fallo y es que no desconecto, incluso mi marido me ha dicho que tenemos que ponernos límites. También es verdad que la mejor forma de desconectar es una charla con amigos, esa es mi forma de desconectar. Desgraciadamente ahora mismo el coronavirus nos está quitando estos momentos...
P: ¿Qué es para ti el éxito? ¿Eres feliz?
R: El éxito es poder ser feliz con lo que haces sin estar mirando todo el día la cuenta corriente. Muchos escogemos una profesión como el Periodismo en la que estamos todo el día sin saber si vamos a llegar a final de mes y eso es muy duro. También te digo que la felicidad plena no existe, hay que aprender a ser feliz cada día. No obstante, en general, soy feliz con mi trabajo y con mi pareja.
P: Un deseo por cumplir...
R: Que se acabe ya el coronavirus. (risas). Uno de mis mayores deseos era ser doctora en Comunicación y lo he conseguido, ahora la siguiente meta es afianzarme en la docencia.
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